lunes

"Allá dónde fueres, haz lo que vieres"

Llegué en mitad del Ramadán, a principios de agosto, sin conocerle, sin conocer el idioma y mucho menos la cultura.
"Allá dónde fueres, haz lo que vieres" es lo primero que se me pasó por la cabeza, así que tras un viaje larguísimo y casi sin haber comido, me hice la fuerte y dije que yo también haría Ramandán, ¡qué locura!.
Bueno, si el primer día fue duro, sin beber agua y sin comer, imaginaos los demás.
Me presentó a sus padres ambos me recibieron con enormes sonrisas, supongo que yo no era lo que esperaban. Más tarde me dijeron que para ellos las españolas está llenas de pircing y tatuajes... suerte que no vieron mi lengua. Debo añadir que, para no ofender, llevaba una camiseta, no muy ajustada y un pantalón largo de tela fresca, ya que los hombres durante el día no deben mirar a las mujeres con ciertas intenciones y éstas deben evitar provocar ese tipo de situaciones.
Intenté comer con pan y me trajeron a la mesa un plato pequeño y cubiertos, creo que no se me dio muy bien que digamos. eso sí, comí como nunca, no sé si sería por vergüenza o por tanta amabilidad en el ambiente, pero esa noche casi exploto.

La comida me pareció, buenísima, excepto una o dos cosas que pensé que jamás volvería a comer y que, sin embargo, ahora me encantan, es cuestión de adaptar al paladar, al principio cuesta un poquito...

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