viernes

Receta marroquí. ¡Buenísima!

Hoy he almorzado algo estupendo, así que os comparto la receta a ver que tal os sale.

La receta es de pollo con cous-cous. (es todo un poco "al ojo")
Para cuatro personas con un pollo es suficiente.

INGREDIENTES.
Cous-cous ( preparar al vapor o según diga en fabricante en la caja,pero sin especias, ni sal)
1 Pollo.
Pasas ( uno o dos puñados, según nos gusten más o menos)
2 Cebolla grande.
Especias: azafrán, sal, comino(unas pizcas), pimienta negra, perejil fresco ( dos ramitas) y un poquito de azúcar (dos cucharadas de café)

ELABORACIÓN.

Se prepara el cous-cous según el fabricante.
En una cazuela ponemos el pollo a hervir y le añadimos el azafrán, el comino, la sal, la pimienta, el perejil, una cebolla y si queremos se le pueden agregar más verduras, por ejemplo, zanahoria y algún tomate pequeño también.
Dejar cocinar.
Mientras se hace el pollo, en otro caldero ponemos la otra cebolla cortada en tiras (juliana) y las pasas, (también puedes añadir almendras) y el azúcar para que la cebolla caramelice. Cuando esto esté, y con el pollo cocinado, lo ponemos todo sin el caldo en una bandeja y doramos al horno un par de minutos.

El caldo que nos quedó del pollo lo trituramos y bañamos poco a poco el cuscús, previamente colocado en la fuente dónde lo vamos a servir.

Colocar el pollo bien dorado encima del cuscús.

Se come con cuchara, el cous-cous debe ser abundante si queremos, por comodidad, podemos trocear el pollo antes de servir.

¡¡A COMER!!

La foto no es mía, pero el resultado es similar. En esta foto está hecho con dátiles.

miércoles

Mal día...

Hola:
Hoy me encuentro bastante mal, aún no sé casi nada del idioma, y bueno, las mujeres hacen todas las tareas domésticas, pero yo no puedo hacer casi nada, soy la extranjera que no entiende nada, que no sabe vivir en el campo....
Es muy duro.
Mi pareja, es de los que si estoy mal, pues él se pone peor y no sabe como ayudarme, así que, me repongo como puedo y le ayudo a reponerse, pero en esta situación es costoso.
Quiero aclarar que su familia me trata muy bien e intentan comunicarse conmigo, pero es complicado y cuando hablan todos a la vez, siento que estoy de más.
Su madre, me dice que ella es ahora mi madre, que tiene que cuidarme (eso es lo que me traduce mi marido) y en cuanto puede me da un abrazo o me ofrece comida, siempre me están ofreciendo comida, son muy atentos.
Pero no puedo evitar, una vez más, sentirme fuera de lugar.

domingo

Perros

Aquí, en marruecos, se dice que cada casa tiene unos ángeles y que si tienes un perro, ellos se van y regresarán cada 40 días para ver si aún están los perros en casa.
Es muy raro ver perros en las casas, a no ser, que los usen para cazar o los tengan en fincas.
El perro está considerado un animal sucio y nos es que sea muy del agrado de los marroquíes, no se les suele ver acariciándolos o tratándolos con cariño.

Así que podréis ir tranquilos por la calle, ya que no hay excrementos por las aceras.

El baño.

Sólo decir que no está demás llevar clinex en la maleta.
Advierto que prefieren limpiarse con agua.

       Curiosidad; se deben lavar antes de rezar ( rezan 5 veces al día)  y por religión siempre deben estar limpios, así que, señores racistas, dejad de inventaros que los moros huelen mal, puede haber excepciones, como en todos lados, no lo dudo, pero, nada de comentarios generalizados.

sábado

Guía básica para comer en Marruecos.

Es muy importante a la hora de la comida saber ciertas cosas para mí hasta entonces desconocidas,supongo que son aplicable a todos los países musulmanes.

No se usan cubiertos (la mayoría de las veces) excepto cuchillos para untar el queso al pan o cosas por el estilo.Siempre se usa la mano derecha y solo los dedos pulgar, índice y corazón (los tres primeros) ya que la mano izquierda es la que usan para limpiarse cuando van al baño, y en general, para hacer cosas malas, como por ejemplo fumar.

(Los musulmanes no deben fumar, beber alcohol o tomar cosas que puedan interferir en su razonamiento como las drogas.)

El único cubierto para ayudarnos a comer será el pan,  con un trocito de pan cogemos la comida por nuestra zona del plato (el plato es común y se coloca en el centro de la mesa) y nos comeremos lo que hayamos cogido junto con el trozo de pan, luego cogemos otro trozo de pan y a repetir la operación.

No os preocupéis u asombréis si alguien eructa durante la comida, no es de mala educación.

Normalmente si estamos bebiendo té o refresco, siempre habrá uno o dos vasos de agua en la mesa, son para compartir (yo en España ni siquiera bebía del vaso de mi hermano).


Es una cultura que comparte y te ofrecen todo lo que tienen y eso se lo inculcan desde muy pequeños a los niños haciendo que compartan su comida.


Dato personal; para mí,que soy algo torpe, siempre me preparan un plato y unos cubiertos para que coma tranquila y a mi manera. Soy muy negada a comer con las manos, ¡me hago un asco!

viernes

Sin conocerle.

Le vi tan sólo una vez, un saludo corto, un hola y adiós.

Más tarde, una foto en una red social con un amigo mío. Un comentario tonto por mi parte. Hablamos. Me pidió una cita, nada formal, sólo un refresco, acepté.

La "cita" en sí no fue nada del otro mundo, lo dicho, un refresco y un paseo por el centro, pero hablamos durante horas y cuando tuve la confianza suficiente, le pregunté sobre su cultura, él es marroquí y musulmán, y le hacía mucha gracia mi curiosidad.
El tiempo pasó volando. Al despedirnos me dijo que en un par de días se iría de regreso a marruecos, pero  no había querido perderse la oportunidad de conocerme.

No volvimos a hablar, hasta que un día, sin más, se pone en contacto conmigo.
-Si quieres este viernes te espero en el aeropuerto.

Mi familia no lo aprobó,aun así, con mis ahorros, mis 19 añitos y con una maleta que parecía más grande que yo, hice oídos sordos y me subí a un avión, rumbo al viaje de mi vida.

Ese viernes no pudo ser, sin embargo el viernes siguiente, allí estaba él, con una gran sonrisa, tras las puertas de llegadas, por fin estaba en Tánger.

Mi primera vez en el extranjero.

Introducción.

      En este blog, iré contando poco a poco mis anécdotas e historias cotidianas en un país extranjero,que es prácticamente contrario al mío, o al menos con grandes diferencias.
      Soy española y me casé con un marroquí, pero eso, lo contaré más adelante.