jueves

Mi traje de novia.


Este traje me lo regaló mi suegra casi un año antes de la boda, lo compramos juntas en la Medina de Tetuan, un lugar dónde puedes encontrar de todo, desde vestido como éste hecho a mano y no demasiado económico hasta otros más sencillos y mucho más baratos.




Como se puede apreciar el vestido consta de dos capas, la superior está llena de bordados y pedrería, y la inferior también está bordada a mano pero sin pedrería.También consta de un cinturón que está elaborado con la tela superior del vestido, por la parte de atrás se ata con una lazada en zig-zag.
Espero que se pueda apreciar lo suficiente, aún así cualquier duda, preguntad. por cierto, los hay en todos los colores y combinaciones de color.



En la Medina también puedes encontrar cosas para el hogar, muchas tiendas de oro (una calle entera llena de tiendas de oro) tiendas de pieles, de maderas, de aluminios, tiendas de comida y especias y todo tipo de ropas desde para estar por casa a 5€ hasta otra para salir, realmente preciosas.
Un consejo; regatead, sólo así conseguiréis las mejores ofertas y no desesperéis hay muchas tiendas de las mismas temáticas así que hay mucho dónde elegir.

sábado

Nunca digas; de este agua no beberé.

 Yo no había pensado en casarme, bueno sí, pero cuando era una niña, luego olvidé todo aquello y quería centrarme en estudiar y ser completamente independiente. ¿Casarme?¿para qué?.

Nunca digas de este agua no beberé, es la primera frase que me vino a la cabeza cuando comencé a sospechar que nuestra relación iba a dar un paso más. Todo iba genial, a falta de terminar mis estudios y de ser una chica totalmente independiente... pero en fin, llegó el día de mi cumpleaños, en el monte, con bastante familia y justo después de cantarme " cumpleaños feliz", se me acercó y me dio mi regalo. Una preciosa alianza, y me hizo esa pregunta que todos intuimos cuando se regala una alianza en una ocasión tan especial.

- Sí, quiero.

La madurez llega poco a poco, pero con él la estaba alcanzado a pasos agigantados y este momento fue decisivo para alcanzarla, aunque, claro está, no en todos los sentidos. Espero no perder nunca mi parte de niña caprichosa e inconformista y llena de ideales.

viernes

Convivencia de culturas I.

Hasta ese momento, todo había sido relativamente fácil, salíamos y nos lo pasábamos genial. Para mi sorpresa yo congenié bastante bien con su grupo de amigos, cabe destacar que aunque todos vivíamos en mi país yo era la única extranjera y mujer del grupo.
Todos estudiábamos y el tiempo de ocio lo dedicábamos a jugar a las cartas, algún partido de baloncesto y salir.
En lo referente a nosotros como pareja, se nos veía muy felices y realmente lo éramos. La mayoría del tiempo estábamos juntos y comenzamos convivir, algo un poco complicado, ya que no habíamos convivido antes en pareja y con el añadido de dos culturas tan diferentes.
Respecto al choque de culturas, recomiendo paciencia, es un camino difícil y hay que tener la mente muy abierta y estar llenos de respeto. Ambos hemos cedido en muchas cosas, en determinados temas él bastante más que yo, ya que mi cultura (o la forma de criarme mi madre) es más abierta y quizás tolerante, sin embargo, para que una relación así funcione hay que ser muy positivo y no tener miedo a los cambios, siempre y cuando haya un respeto y compromiso mutuo.
Es muy bonito aprender de la persona que amas, a pesar de que  no siempre sea fácil.

miércoles

La libertad de una musulmana.

Me gustaría, que las personas ajenas al Islam se informaran un poco, antes de criticar la libertad de las mujeres musulmanas, y de la diferencia entre la libertad y el libertinaje.


No todas las musulmanas llevan velo y las que se lo ponen no son únicamente de países árabes.
Tengo que decir que yo no estoy de acuerdo con el burka ni con el niqab, lo respeto, pero pienso que son parte de la cultura y no tanto de la religión.
Últimamente, muchas mujeres francesas y sobre todo latinas, se están convirtiendo al Islam, podéis comprobarlo en youtube, dónde no sólo explican su conversión y sus experiencias, sino que además explican que después de llevar el velo, en sus diversas variantes, al quitárselo se sienten desnudas, y reconocen, que muchas veces en sus propios países, les dicen que se marchen, porque la gente no  las reconoce como nativas, solo ven el velo.
El velo no es un identificador de procedencia, es un símbolo religioso, cualquier mujer del mundo puede llevarlo, independientemente de dónde haya nacido.

El velo es una forma de expresar su respeto y sumisión a su Dios, una forma de mostrar su pureza y su humildad, queriendo hacerse valer como personas y no tratadas como objetos.

Si una mujer es libre para mostrar su cuerpo, ¿por qué no es libre para cubrirlo?